EXPERIENCIAS SUBMARINAS / LEMBEH / DESTACADOS / ALOJAMIENTOS / EXTENSIONES
Lo más destacado de Lembeh
Hasta hace pocos años el concepto “muck diving” no existía en el lenguaje del buceo, y lo cierto es que estos entornos submarinos parecían de poco interés para la inmersión. Pero en la actualidad, y gracias a la iniciativa de diferentes fotógrafos submarinos, esta modalidad se ha convertido en una auténtica pasión para muchos. Podemos encontrar variados lugares en donde hay inmersiones de muck, en ocasiones para alternar con puntos de buceo más tradicionales de buceo de arrecife, pero entre todas estas posibles alternativas de Indonesia, Lembeh destaca de una manera indiscutible.
Pese a que esta modalidad de buceo apasiona a todo tipo de buceadores, hay que reconocer que el estrecho de Lembeh se ha convertido en una cita obligada para los fotógrafos y videógrafos submarinos aficionados a la técnica del macro. Es habitual ver las mesas de cámaras repletas de cajas estancas, frontales y flases de todo tipo, y a los afanados propietarios montando con esmero objetivos como el 60 mm o el 105 mm, e incluso algunos se aventuran con el 200 mm, a todo ellos hay que sumarle duplicadores, lentes de dioptrías y pre-objetivos de aproximación, toda la “artillería” necesaria para que no se escape ni la más milimétrica criatura nunca antes vista.
Lo cierto es que, en las inmersiones que podremos realizar en el estrecho, muchos de los animales que encontraremos serán muy pequeños, algunos de un par de centímetros, como es el caso de los caballitos pigmeo, pero no hay que ir con la idea de mirar todo a través de una lupa, ya que nos perderíamos la inmensa mayoría de especies, que pese a ser pequeñas suelen tener tamaños muy razonables para ser contemplados con normalidad… si los vemos.
En Lembeh es muy normal formar grupos muy reducidos de buceadores, de entre 2 a 4 personas por guía, ya que al principio muchos animales pasan desapercibidos, pese a ser de llamativos colores, y la experiencia del guía nos ayudará, en un corto plazo de tiempo, a adaptar nuestra mirada a este singular entorno, hasta entrar en una simpática dinámica en la que un palo sobre el fondo o un trozo de trapo semienterrado en la arena llama la atención de algún fotógrafo que tras unos cuantos disparos se da cuenta de que está retratando un simpe palo.
Pero el muck diving es así, y en otras muchas ocasiones ese palo, esa alga o esa esponja pestañeará y nos daremos cuenta de que tenemos ante nosotros un ser que ni siquiera podríamos haber imaginado, como es el caso de algunos peces pipa o los peces hoja cacatúa.Algunos de los habitantes de la arena son grandes depredadores, y no por su tamaño sino por su capacidad como cazadores; uno de los casos más destacables es el de los integrantes de la familia Antennariidae, más conocidos entre los buceadores como peces sapo. Estos animales suelen imitar a una esponja y pese a sus colores rojos, rosas o naranjas suelen camuflarse perfectamente, ayudados también por su capacidad de permanecer totalmente inmóviles durante días seguidos.
Otros individuos imitan otros elementos del sustrato, como rocas algas o arena; de entre todos ellos el más preciado es el pez sapo peludo de Lembeh. Hay especies pequeñas, medianas y grandes, pero todos ellos son capaces de engullir en una décima de segundo a otro pez de su mismo tamaño.
BLACKWATER EN LEMBEH
Una más que interesante alternativa del buceo en Lembeh es la modalidad de “Blackwater” o inmersiones nocturnas en aguas abiertas. Un buceo que nos conducirá a un universo diferente, donde la mayoría de las especies nos resultarán desconocida. Una experiencia apasionante, que no deberíamos dejar pasar.
Otros depredadores utilizan técnicas más convencionales, y en un lugar donde prácticamente solo hay arena que mejor sitio que bajo esta para esconderse; las anguilas cocodrilo entierran el 90% de su cuerpo dejando fuera solo la cabeza, los peces araña han adaptado su anatomía para que sus ojos y su boca queden lo más en la superficie posible, como también lo han conseguido los peces demonio que cuando salen de su enterramiento nos muestran los bellos colores de sus aletas pectorales.
Los cefalópodos son algunos de los moluscos más curiosos y en Lembeh están muy bien representados. Podemos ver sepias majestuosas que, desde el primer segundo de vida, cambian de color como ningún otro animal es capaz; pulpos que imitan a otros animales y veloces calamares, aunque uno de los más interactivos con los buceadores es el pulpo coco que a falta de una habilidad especial para camuflarse, ha decidido crearse una coraza con conchas o cascaras de coco y viajar con ella a cuestas.
Pero sin duda alguna, los moluscos más codiciados, y que pueden resultar un filón inagotable, son los nudibranquios, y en estos fondos los hay para todos los gustos, tanto que en determinados puntos podemos centrar toda nuestra inmersión solo en estas pequeñas criaturas multicolores. En este tipo de inmersiones, el papel del guía se convierte en fundamental, ya que muchos de estos invertebrados se asocian con otras especies más grandes, y la localización de estas puede ser la clave del éxito.
La lista de especies curiosas puede alargarse páginas y páginas. Simplemente los crustáceos que encontraremos dan para un completo trabajo: mantis de todos los tipos, cangrejos esponja, gambas chasqueadoras, cangrejos orangután, gambas leopardo, gambas arlequín, y así hasta un largo etcétera de interesantes criaturas.
Pero no podríamos terminar este recorrido por los fondos de Lembeh pasando de largo por algunos de los peces más representativos del muck diving. Una de estas especies es el pez escorpión de Ambón (Pteroidichthys amboinensis), solo mide 10 cm y se camufla muy bien sobre fondos de algas fibrosas; no suele tener colores muy llamativos, pero si lo observamos detenidamente veremos que es realmente bonito, con sus aletas pectorales transparentes, y su rasgo más característico: sus largas “cejas” que pueden formar dos grandes arcos colgantes sobre sus ojos.
Los peces pipa y ballesta también son merecedores de un capítulo aparte, ya que los hay de todos los tamaños, formas y colores; variedades que nunca podríamos haber imaginado. Y por último cerraremos con algunos de los peces más atípicos, como son los caballitos de mar. Antes mencionamos a los pigmeos, especies que también son frecuentes en los ecosistemas coralinos, pero con toda seguridad los más atractivos son los caballitos “normales”, que a diferencia de sus diminutos parientes pigmeos viven sobre el sustrato arenoso; la variedad es muy grande en este lugar y podremos ir descubriendo tímidos individuos que no dejarán de maravillarnos.
Un programa de inmersiones, tan intenso o relajado como queramos, diseñado a la medida, puede suponer una experiencia realmente interesante, y cumplir con todas nuestras expectativas. Solo hay que vencer ese reparo inicial, que el muck diving genera, y descubriremos un mundo perdido, que ni habríamos podido imaginar.