Sri Lanka

La isla de los leopardos

Lo más destacado de Sri Lanka

Sri Lanka es un destino único que no solo desprende la amabilidad de sus gentes, si no historia y naturaleza salvaje. Se posiciona como uno de los mejores destinos en el mundo para la observación del leopardo de Sri Lanka, una de las subespecies más grandes de animales del mundo. Pero en Sri Lanka no solo podremos disfrutar de espectaculares encuentros con este felino de pelaje dorado y grandes roseas oscuras, si no de los gigantes elefantes asiáticos, donde disfrutaremos de ver grandes congregaciones de estos animales en el Parque Nacional de Wilpattu o la especial Minerinnya.   

El Triángulo Cultural de Sri Lanka es una región histórica que alberga cinco de los siete sitios Patrimonio de la Humanidad del país. Situado entre Anuradhapura, Kandy y Polonnaruwa, ofrece una rica mezcla de monumentos antiguos, templos budistas y palacios. Un viaje por Sri Lanka promete una aventura inolvidable, llena de templos antiguos, exuberantes paisajes y encuentros cercanos e imborrables con su característica fauna salvaje.

PARQUE NACIONAL WILPATTU 

Este parque es el principal del país y quizás el más visitado. Es también la zona protegida más grande de Sri Lanka y una de las más antiguas. El parque se divide en cinco bloques que fueron sucesivamente declarados entre 1938 y 1973.  Se caracteriza por sus bosques secos y matorrales espinosos, alternando con amplias llanuras, dunas de arena y los únicos humedales de Villu. Su paisaje también destaca por los acantilados rojizos que se elevan abruptamente desde las playas de la bahía de Portugal y la bahía de Dutch. Situado cerca de la histórica ciudad de Anuradhapura, el parque contiene varias ruinas y artefactos de distintos periodos históricos.

En 2013, la totalidad del Parque Nacional Wilpattu, junto con los humedales marinos de la costa occidental hasta 10 km, el estuario de Kala Oya, el estuario de Modaragam Aru y el embalse de agua dulce Mahawilachchiya, fue declarada área de importancia internacional por la Convención de Ramsar, abarcando una extensión de 165.800 hectáreas, siendo Wilpattu su componente principal. Este parque no debe faltar en un itinerario por el país, ya que es un lugar ideal para observar elefantes, el leopardo de Sri Lanka y el oso perezoso. Los mamíferos de Wilpattu son una de las mayores atracciones para los visitantes del parque, con alrededor de 41 especies, incluidas 4 de ellas endémicas de Sri Lanka (el mono de la India, el gato dorado de Sri Lanka, el mono de hoja de cara púrpura, y el ciervo ratón). Otros mamíferos que se pueden ver por el día incluyen el ciervo moteado, el ciervo ladrador, el ciervo sambar, el búfalo salvaje, el chacal, el puercoespín, el jabalí y la liebre de nuca negra, que se mueve rápidamente y salta en los pastizales abiertos. La cantidad de anfibios en las zonas húmedas del parque abarca alrededor de 17 especies, entre ellas destacan tres de las especies endémicas como el sapo enano de Atukorale, la rana arbórea de reloj de arena y la rana de bosque de Sri Lanka. Hay 57 especies de reptiles en el parque, incluidas tortugas, cocodrilos y lagartos que también se pueden ver en la zona seca.

PARQUE NACIONAL YALA 

Situado al suroeste del país, en la provincia de Uva, el Parque Nacional Yala es uno de los parques más populares y visitados, considerándose el segundo parque más grande del país. Cuenta con una gran variedad de ecosistemas que van desde los bosques monzónicos húmedos y secos hasta praderas, humedales, pantanos y playas arenosas. Estos ecosistemas permiten que el parque goce de una gran variedad de especies animales. Entre lo más destacable de una visita al parque serán los encuentros con grandes poblaciones del elefante de Sri Lanka y del leopardo de Ceilán, una subespecie de leopardo originaria de Sri Lanka que es más grande comparativamente con el resto de los leopardos del mundo. 

Junto con el leopardo y el elefante hay otras especies que se pueden ver como el oso perezoso, el búfalo de agua, el chacal común y el ciervo moteado, entre otros. Es también un lugar muy interesante para los amantes de la avifauna, que podrán disfrutar de avistamientos de aves de presa como el águila culebrera o el pigargo orienta, así como aves acuáticas como pelícanos, flamencos enanos, garzas, etc., que conviven con especies residentes.  Pero además el parque es hogar de antiguos sitios budistas como Sithulpawwa, una antigua ciudad donde se cree que fue habitada por más de 12.000 personas, y Magul Vihar. 

PARQUE NACIONAL LUNUGAMWEHERA

Gracias a la biodiversidad del embalse de Lunugamvehera, en 1995 la zona fue declarada Parque Nacional con la intención de proteger su hábitat y fauna. Es muy popular por albergar grandes manadas de elefantes, que encuentran el lugar como un corredor para sus migraciones al Parque Nacional Yala y Udawalawe. Se sitúa a unos 260 kilómetros aproximadamente de Colombo, al sur del país. Está principalmente compuesto por un mosaico de matorrales y pastizales, siendo muy comunes las plantaciones de teca y eucalipto. Entre las especies más destacables del parque se encuentran el elefante de Sri Lanka, el jabalí, la ardilla gigante canosa, la civeta palmera asiática, el cocodrilo de las marismas, el martín pescador, la garza real y el ibis de cabeza negra, entre otros.

PARQUE NACIONAL BUNDALA 

Un paisaje lleno de canales, lagunas y dunas nos espera en este paraíso para los amantes de la avifauna. Este santuario alberga una vasta diversidad de aves coloridas, desde pequeños abejarucos hasta llamativos pájaros de pico abierto. Con una extensión de 62 km², Bundala es el refugio de casi 200 especies de aves. Muchas de estas aves migratorias llegan desde Siberia y el Rann de Kutch en la India para pasar el invierno, con la temporada alta entre diciembre y marzo. Aquí también se puede observar al flamenco común, con registros de hasta 2000 individuos en ciertos momentos. 

Además, Bundala alberga civetas, ardillas gigantes y numerosos cocodrilos. Entre octubre y enero, cuatro de las cinco especies de tortugas marinas de Sri Lanka: tortuga golfina, tortuga verde, tortuga laúd y tortuga boba, anidan en sus costas. El parque se extiende a lo largo de casi 20 km de costa entre Kirinda y Hambantota, con su entrada ubicada al oeste del kilómetro 251. Reconocido por la Convención de Ramsar como un humedal de importancia internacional, el parque es también hogar de numerosos mamíferos, incluyendo de 15 a 60 elefantes, especialmente visibles en diciembre. 

PARQUE NACIONAL UDAWALAWE

El Parque Nacional de Udawalawe abarca una extensión de aproximadamente 305km2 y se encuentra al sur del país. Declarado Parque Nacional en 1972 fue en origen nombrado para crear un santuario de elefantes desplazados a causa de la construcción del embalse de Edawalawe. Es el tercer parque más visitado de Sri Lanka y es hogar de una población de casi 400 ejemplares de elefantes. Además de las llanuras abiertas, hay algunas áreas de jungla espesa y bosques de teca que atraen a una variedad de animales. Se han visto leopardos en el parque, aunque en menor medida, pero se pueden ver regularmente ciervos moteados, monos de toque endémicos, osos perezosos, langures grises, sambares, chacales, cocodrilos, lagartos monitores y búfalos de agua.

Las llanuras abiertas son un imán para aves de presa como las águilas, mientras que en los pantanos es común encontrar cigüeñas y otras aves zancudas. Entre las aves terrestres más comunes del parque se encuentran los pavos reales, el clamator jacobinus, la coracias benghalensis y otras especies. 

PARQUE NACIONAL MINNERIYA 

Conocido en inglés como “The Gathering” este parque Nacional, declarado santuario de vida silvestre en 1938 y más tarde, en el 1997 como Parque Nacional, es el lugar de encuentro de elefantes asiáticos más grande del mundo. La reserva natural protege las cuencas de tres antiguos embalses, incluido el tanque Minneriya, construido por el rey Mahasen en el siglo III d.C. Este lugar es crucial para la conservación a largo plazo de los elefantes en la región. Minneriya es especialmente famoso por las manadas de elefantes que viven libremente en su hábitat natural. Con un poco de suerte, es posible llegar a ver hasta 300 elefantes cerca del embalse de Minneriya. 

ORFANATO DE ELEFANTES DE PINNANWALA

El orfanato de elefantes de Pinnawala es uno de los refugios más conocidos del país para elefantes huérfanos, heridos o rechazados por sus manadas. Fundado con el objetivo de proteger a estos majestuosos animales, ofrece un espacio donde pueden recuperarse y, en algunos casos, ser reintroducidos en la naturaleza. Sin embargo, su papel genera opiniones divididas. Mientras algunos lo consideran un santuario ejemplar, otros critican su enfoque turístico, ya que permite la interacción directa entre visitantes y elefantes, lo que puede fomentar la domesticación.

A pesar de estas controversias, Pinnawala sigue siendo una atracción popular para los amantes de la fauna, especialmente cuando la manada es conducida al rio para bañarse. La historia de los elefantes en Sri Lanka es compleja: antes de la colonización británica, se estimaba una población de 30.000 ejemplares, pero la caza y la pérdida de hábitat redujeron drásticamente su número.

TRIANGULO CULTURAL 

Si por algo más se caracteriza Sri Lanka es por sus gentes, su amabilidad y su exótica cultura. El triángulo cultural de Sri Lanka es un destino popular en un itinerario clásico por el país.  El Triángulo Cultural de Sri Lanka alberga cinco de los siete sitios del país declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofreciendo una rica perspectiva del patrimonio histórico y cultural de la nación en ubicaciones bastante cercanas entre sí. Este triángulo se define geográficamente por Anuradhapura al noroeste, Kandy al sur y Polonnaruwa al este. En esta área se pueden encontrar antiguos monumentos y templos budistas con una historia de hasta 2200 años, junto con enigmáticas fortalezas de roca y palacios reales que esperan ser explorados. 

Kandy, situada en la esquina sur del triángulo y a orillas del río Mahaweli, es la segunda ciudad más grande de Sri Lanka. Con un ambiente tranquilo, Kandy está llena de actividades culturales y es un excelente lugar para sumergirse en la cultura local. Un sitio de peregrinación destacado en Kandy es el Templo del Diente, un tranquilo lugar de culto budista donde los visitantes pueden unirse a otros devotos para ver el venerado diente del Buda, guardado en un ataúd ornamentado. Aquellos que visiten en julio pueden disfrutar del Kandy Perahera, un festival budista de 10 días con coloridas procesiones callejeras y celebraciones vibrantes. 
Otro de los sitios importantes del Triángulo Cultural es Polonnaruwa, considerado el segundo reino más antiguo de Sri Lanka. Inicialmente fundado como un puesto militar por el reino singalés, la ciudad creció y se desarrolló principalmente gracias al comercio y la agricultura. En la actualidad, Polonnaruwa se destaca como una de las ciudades con reliquias arqueológicas mejor conservadas del país, reflejando la disciplina y la grandeza de los primeros gobernantes del reino. Además, la ciudad atrae a turistas por su población de macacos, que han vivido entre las ruinas desde la época de la ocupación humana.
Por último, merece la pena mencionar la antigua fortaleza de Sigiriya, un lugar de gran importancia historia y arqueológica que está conformada por una gran columna de granito de aproximadamente 180 metros de alto. Tras la acción erosiva del viento y el agua, se convirtió en una colina sobre la que se construyó una gran ciudad cuyos restos descansan hoy. Tras ser abandonada, se utilizó como monasterio budista hasta el siglo XIV. Hoy en día es un lugar declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1982.  

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