Galápagos

Un clásico para los naturalistas

Lo más destacado de Galápagos

Las Islas Galápagos emergieron de las profundidades del océano a lo largo de cientos de miles de años, moldeadas por erupciones volcánicas y movimientos tectónicos. El archipiélago se compone de 13 islas principales, 6 islas más pequeñas y numerosos islotes y rocas. Tanto Parque Nacional como Reserva Marina, obtuvo por UNESCO el título como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1978. Cada isla tiene su propio carácter y ecosistema único. Resaltando algunas de las más importantes encontramos:

Isla Isabela

Isla Isabela es la más grande de las Islas Galápagos y alberga un paraíso de playas de arena blanca, formaciones negras rocosas, palmeras y manglares. Es también una de las más populares por albergar una gran población de tortugas terrestres, con un total de cinco subespecies, las cuales se cree que se adaptaron a la orografía de la isla característica por sus calderas volcánicas, formando una población única y sin igual. En la costa oeste de la isla, podremos observar una gran cantidad de peces, delfines y ballenas, que encuentran en estas costas su lugar de alimentación por la corriente de Cromwell.

Isla de Santa Cruz

La Isla de Santa Cruz, se considera como la segunda isla más grande. Aquí, se encuentra la sede del Parque Nacional de las Galápagos y la Estación Científica Charles Darwin. Su geología diversa y vida silvestre fascinante la convierten en un punto focal para la conservación y la investigación científica y será parada obligatoria para entender el funcionamiento y protección del Archipiélago.

Isla de Santa Fé

La isla de Santa Fé se caracteriza por un paisaje diferente al resto de las islas. Recorriendo el sendero circular establecido que rodea la isla seremos testigos de los magníficos halcones de las Galápagos o la iguana terrestre de Barrington, una especie endémica que habita cerca de los acantilados. Podremos pasar tiempo y jugar con los cachorros de los lobos marinos que residen en la playa.

Isla Genovesa

La Isla Genovesa, apodada «Isla de los Pájaros», es un paraíso para los observadores de aves, siendo la más septentrional del archipiélago. Su acceso periférico la convierte en un destino menos transitado, pero su belleza y biodiversidad valen cada esfuerzo para llegar hasta ella.

Los 15 grandes de las Islas Galápagos

En lo que respecta a la vida salvaje, ningún lugar en la Tierra se compara con las Islas Galápagos. Tortugas gigantes y curiosos cachorros de leones marinos retozando en medio de espectaculares paisajes volcánicos te permiten sentir cómo era antes de que los humanos aparecieran en el planeta. La gran diversidad de vida animal es lo que atrae a los visitantes a este paraíso remoto, impresionando a los exploradores de todos los rincones del mundo. De entre todos los animales que podremos encontrar, 15 han dado forma a la lista de especies más icónicas de estas islas.

1 – Tortuga gigante de las Galápagos

Tortuga gigante de las Galápagos (Chelonoidis nigra) es la especie de tortuga más grande que existe. Pesa hasta 250 kg y su número era de quizás 200.000 antes de que los humanos descubrieran las islas, su enorme tamaño llevó a los exploradores españoles del siglo XVI a aplicar su nombre español a todo el archipiélago. Son los herbívoros dominantes de las islas y desempeñan un papel importante como los principales animales de pastoreo de su hábitat. En la naturaleza, estos gentiles gigantes se abren paso lentamente a través de la cubierta vegetal. La forma de sus caparazones varía de una isla a otra y, en Isabela, de un volcán a otro. Las islas con un clima húmedo tienen tortugas más grandes con caparazones abovedados y cuellos más cortos; un clima seco da lugar a tortugas algo más pequeñas con caparazones en forma de silla de montar y cuellos largos. De crecimiento lento, a menudo viven más de 100 años. Podremos observarlas en las Islas de Santa Cruz e Isabela, aunque también en La Española, Pinzón, Santiago o San Cristobal.

2 – Albatros de las Galápagos

El Albatros de las Galápagos es un ave marina endémica de Ecuador y por su tamaño y su envergadura, el ave más grande de las islas, pero es solo de tamaño mediano en relación con otras especies de albatros. Además, es la única especie de albatros que vive en una zona tropical. Esto incluye tanto su área de anidación como su área de distribución, que se extiende hacia el este desde las Galápagos hasta la zona marina productiva frente a las costas de Ecuador y Perú. Se han registrado avistamientos tan al norte como El Chocó en Colombia y la Isla del Coco en Costa Rica y tan al sur como la zona marina de la frontera entre Perú y Chile.

3 – Piquero de patas azules

El Piquero de patas azules pertenece a la familia de aves marinas Sulidae. A veces tienen un aspecto cómico en tierra, pero se transforman en vuelo con espectaculares inmersiones, a menudo persiguiendo peces mientras están bajo el agua. Los piqueros de las Galápagos son una subespecie endémica, y es muy fácil de identificar debido a sus patas azul turquesas. Suelen anidar en pequeñas islas rocosas. El principal sitio de reproducción se encuentra en el Seymour Norte, pero también se puede ver en Española, Fernandina, Floreana, Isabela, Pinzón y Santa Cruz.

4 – Piquero de Nazca

Piquero de Nazca es una variedad de piquero que tiende a competir muy duramente por las zonas de anidación. Algunos investigadores sostienen que el piquero de Nazca es una subespecie del piquero enmascarado, aunque un estudio de 2002 proporciona evidencia genética de que el piquero de Nazca es de hecho una especie separada, que se separó del piquero enmascarado hace unos 400.000 a 500.000 años. Su diferencia más obvia en apariencia es su pico más corto y plano que es naranja en lugar de amarillo. Es el piquero más grande presente en las Galápagos. Cubierto de plumaje blanco como la nieve y con patas negras, es el darwinista más violentamente competitivo entre todos ellos.

5 – Piquero de patas rojas

Piquero de pata rojas, de distribución limitada, es el piquero menos visto pero el más numeroso en el archipiélago. Los piqueros de patas rojas anidan principalmente en la isla Genovesa, ovesa, Punta Pitt (el extremo oriental de San Cristóbal); un pequeño número se reproduce en uno de los islotes satélite de Floreana y un número diminuto en Seymour Norte. Tiene todo el sentido que vivan en los extremos del archipiélago, ya que se alimentan en las afueras de las aguas de Galápagos. Tienen un gusto particular por los peces voladores, que capturan gracias a su capacidad de volar a altas velocidades.

6 – Cormorán de las Galápagos

Cormorán de las Galápagos o cormorán no volador. Se encuentra únicamente en Fernandina y la costa oeste de Isabela. Es el cormorán más raro, grande y singular del mundo, ya que es la única ave marina (a excepción de los pingüinos) que ha perdido su capacidad de volar. Este cambio se produjo en parte debido a la ausencia de depredadores terrestres, pero principalmente a su necesidad de desarrollar un cuerpo más grande para bucear. En general, se sumerge a profundidades de alrededor de 10 a 15 metros, pero puede llegar a 80 metros si es necesario. Las adaptaciones de su cuerpo para apoyar sus hábitos alimenticios también incluyen sus plumas, que se asemejan al pelaje y, a diferencia de las de la mayoría de las aves, no están cubiertas de aceite, así como sus huesos sólidos.

7 – Flamencos de las Galápagos.

Es una subpoblación del flamenco americano en el archipiélago de las Galápagos, registrada por primera vez en 1684 por el capitán Cowley. Un debate de un siglo sobre si este flamenco es una especie nativa o una subespecie endémica de las islas aún no ha sido resuelto. La población total, altamente vulnerable, consta de 500 individuos, que anidan en las lagunas salobres de las islas: el 70% se encuentra en la laguna Quinta Playa de la isla Isabela, y el 30% se distribuye en lagunas de las islas Isabela, Floreana y Santiago, así como en el islote Bainbridge. El color rojo inusual del ave se debe principalmente a su dieta rica en caroteno, que se transforma en su hígado y se deposita en sus plumas. Sus alimentos preferidos son un crustáceo, Artemia salina, y un insecto, Trichocorixa reticulata, ambos presentes en las lagunas.

8 – Fragatas

La fragata grande (Fregata minor) y magnífica (Fregata magnificens) coexisten juntas, de manera inusual en las Galápagos. Hay muy pocos lugares en el mundo donde animales que encajan en posiciones tan similares en la cadena alimentaria general puedan sobrevivir simultáneamente. Si bien tienen una amplia distribución a través de los océanos tropicales, no hay ningún lugar donde uno pueda acercarse más a ellas que en las Galápagos.La fragata magnífica es más pelágica y busca peces en el mar durante largos períodos de tiempo, mientras que la grande es más costera. Ambas capturan la mayor parte de su alimento mientras vuelan, a veces robando a otras aves marinas, lo que les ha valido el apodo de «Piratas del Cielo».

9 – Halcón de las Galápagos

Es el animal que se encuentra en la cima de la cadena alimentaria de las Galápagos. El Buteo galapagoensis es una hermosa ave rapaz endémica, y como depredador máximo, no tiene enemigos naturales, pero la UICN lo clasifica como vulnerable. La investigación genética indica que se encuentra entre los arribos nativos más recientes a las islas, ya que llegó a ellas hace unos 300.000 años, en comparación con los famosos pinzones, que llegaron hace entre 2 y 3 millones de años. Están presentes en la mayoría de las islas, pero son poco comunes, con quizás 150 parejas reproductoras. La lagartija de lava es la “especie clave de alimento” de estas rapaces, aunque también se alimentan de crías de iguanas terrestres y marinas, crías de tortugas y galápagos, así como de insectos como langostas y ciempiés. Pueden cazar en grupos de hasta tres halcones y, a veces, se alimentan de carroña.

10 – Pingüino de las Galápagos

El Pingüino de las Galápagos (Spheniscus mendiculus) son los únicos pingüinos que viven en el Ecuador y los únicos que mudan dos veces al año. De las 18 especies de pingüinos conocidas en el mundo, son los más raros; es el segundo pingüino más pequeño y pesa alrededor de 2 kg. Es la única especie de pingüino que no tiene una temporada de cría establecida, por lo que puede poner huevos hasta tres veces al año y, cuando el alimento es abundante, puede criar dos polluelos en unos tres meses. Los machos, generalmente más grandes y pesados ​​que las hembras, tienen picos más gruesos.

Estos pingüinos pueden sobrevivir en el ecuador porque su biología reproductiva está adaptada a la impredecible afloración de agua productiva y rica en nutrientes en el archipiélago de las Galápagos. Durante la temporada de reproducción, mudan las plumas alrededor de los ojos y el pico, lo que les permite perder calor. Sus encuentros se dan a lo largo de todo el año, aunque se ven muy a menudo en Fernandina, Isla Isabela y Bartolomé entre otras.

11 – Iguana terrestre de las Galápagos

La Iguana terrestre de las Galápagos (Conolophus subcristatus) vive en varias islas, lo que la convierte en la iguana terrestre de mayor distribución de las tres especies presentes en el archipiélago. Los adultos más grandes pueden pesar 13 kg y los períodos de anidación varían de isla en isla; las hembras entierran de 2 a 20 huevos en madrigueras. Se sabe que existen híbridos raros de iguanas terrestres y marinas en la pequeña isla Plaza Sur, y ambas especies se pueden ver allí una al lado de la otra. Las iguanas terrestres se alimentan principalmente de cactus y otras plantas suculentas, por lo que pueden sobrevivir largos períodos de tiempo sin la necesidad de beber agua, pero también pueden alimentarse de cualquier otra cosa disponible, incluida la carroña.

12 – Iguana marina

La Iguana marina (Amblyrhynchus cristatus) es el único lagarto del mundo con la capacidad de vivir y alimentarse en el mar, y es endémica de este archipiélago. Pocas especies muestran adaptaciones y cambios evolutivos tan asombrosos como estos lagartos, apodados “duendes de la oscuridad” por Charles Darwin. Existen otras subespecies similares, que se encuentran en diferentes islas, encontrando en la Isla Isabela y Fernandina las más grandes. Las iguanas marinas no son una especie muy ágil en tierra, pero son excelentes nadadoras. Los individuos más grandes se adentran en el mar y utilizan sus fuertes garras para anclarse a las rocas en fuertes corrientes para alimentarse, mientras que los más pequeños permanecen cerca de la costa cerca de charcos de rocas. Se encuentran en todas las islas Galápagos, pero en ningún otro lugar del mundo.

13 – Iguana terrestre de Santa Fe

La Iguana terrestre de Santa Fe (Conolophus pallidus) se distingue por su color de piel de color camello, espinas dorsales más pequeñas y un hocico más afilado que sus contrapartes terrestres. Su población mundial está limitada en su hábitat a la diminuta isla Santa Fe de 24 km2, al este de la isla Santa Cruz.

En comparación, su prima cercana, la iguana terrestre de las Galápagos, se puede encontrar en 5 de las 19 islas del archipiélago, incluidas algunas de las islas más grandes. Este problema de distribución contribuye significativamente a la vulnerabilidad de esta rara especie. La iguana terrestre de Santa Fe pesa hasta 11 kg. Además de su dieta vegetal, que consiste abrumadoramente en las almohadillas del cactus de la isla, se ha descubierto que algunos individuos comen insectos y carroña.

14 – León marino de las Galápagos

El León marino de las Galápagos (Zalophus wollebaeki) es una especie de pinnípedo particularmente interesante, ya que vive justo en el Ecuador, expuesta a un mayor calor y potencialmente a menos alimento que las especies de clima más frío. No obstante, la productividad de las Galápagos, así como las adaptaciones del león marino, le permiten prosperar. Es una especie de león marino de las más pequeña, con hembras que pesan alrededor de 75 kg y machos hasta unos 200 kg. Su ancestro aparentemente llegó al archipiélago hace alrededor de 1,2 millones de años, y la especie cuenta actualmente con alrededor de 20.000 individuos. La especie se distribuye por todo el archipiélago, pero más densamente en las islas centrales. Son excelentes buceadores y pueden descender hasta 580 m, aunque suelen buscar alimento en los primeros 100 m.

15 – Lobo peletero de las Galápagos

El Lobo peletero de las Galápagos (Arctocephalus galapagoensis) es el pinnípedo más pequeño del mundo, con hembras que pesan apenas unos 30 kg y machos alrededor de 80 kg. Parece haber llegado al archipiélago hace relativamente poco tiempo y es más similar a su pariente continental (lobo marino sudamericano) que el león marino de las Galápagos a su antepasado continental, el león marino de California. La población actual cuenta con alrededor de 15.000 individuos, pero puede ser muy susceptible a los fenómenos de El Niño, durante los cuales muchos jóvenes corren el riesgo de morir de hambre debido a la menor disponibilidad de alimentos.

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