Australia

Un país – Un continente

Lo más destacado de Australia

Australia es el sexto país más grande del mundo y se conforma por siete estados, incluyéndose el territorio insular: Territorio del Norte, Queensland, Australia Meridional, Australia Occidental, Tasmania. Nueva Gales del Sur y Victoria. Cada estado en único en su forma y cultura, donde veremos especies nativas del continente, algunas comunes y otras singulares de cada región. A toda la peculiar fauna hay que sumar la riqueza y diversidad paisajística, que hace de este destino uno de los más especiales del planeta.

Territorio Norte

La región más representativa del país es quizás el Territorio del Norte, que ocupa la zona centro norte de Australia y en donde la naturaleza salvaje es el protagonista. El Extremo Norte, ya cerca de la ciudad de Darwin, ofrece un paisaje diferente, más tropical. Esta zona es también conocida como el Top End, y es donde se ubica Kakadu, el más importante Parque Nacional de Australia, con una superficie de 20.000 km², y declarado Patrimonio de la Humanidad. Las grandes extensiones de eucaliptos y termiteros se ven repentinamente interrumpidas por gargantas, ríos o grandes escarpaduras, en donde contemplar las más bellas pinturas rupestres, con más de 20.000 años de antigüedad.

Los wallabys saltan por los matorrales, los dingos acechan a lo largo de los afloramientos rocosos, los dugongos se revuelcan en la costa y los cocodrilos patrullan las aguas del río Alligator. Tras una sentencia histórica en 1976, aproximadamente la mitad de la tierra del parque fue devuelta a sus custodios tradicionales, la tribu Bininj / Mungguy. Si bien casi la mitad de toda la tierra del Territorio del Norte ahora pertenece a los primeros australianos, muchas de estas comunidades están cerradas a los visitantes. El Parque Nacional Kakadu es uno de los mejores lugares para conocer la naturaleza y la fauna, pero también la cultura de las Primeras Naciones a través de intercambios interculturales gestionados.
Otra de las imágenes inconfundibles de este lugar son los saltos de agua, entre las que destacan Jim Jim Falls y Twin Falls. Esta última permite el acceso caminando a su parte superior o nadando a su parte inferior, tras 50 minutos de natación por el río, una interesantísima aventura “libre de cocodrilos”, y es que estos reptiles tienen un gran protagonismo en Kakadu, ya que los hay a cientos, especialmente los gigantescos cocodrilos porosos, de hasta 7 metros de longitud.

Y es que la fauna ocupa un importante papel en el Parque, en donde podremos ver una gran diversidad de aves y algunos peculiares mamíferos, como los walavis, que muchos confunden con canguros. En la misma región, puntos como P.N. Gregory, P.N. Litchfield, Isla Melville, Katherine (P.N. Nitmiluk)  o Keep River, pueden ser un complemento perfecto.

En el sur – el conocido desierto del Centro Rojo – encontraremos la imagen más difundida de este país, el Uluru (también conocido por Ayers Rock), el mayor monolito de la tierra y corazón del Parque Nacional Uluru – Kata Tjuta, en pleno territorio aborigen de los Anangu. Es considerado el corazón espiritual de Australia y es un lugar ideal para disfrutar con el paisaje rocoso junto con la cultura indígena, sus danzas y su arte.

Dentro del parque también es obligado visitar el Monte Olga o Kata Tjuta, con 36 cúpulas rocosas y cañones impresionantes. Dentro de esta misma región, el P.N. de Watarrka esconde otra de las joyas naturales: Kings Canyon, con paredes verticales que superan los 100 m. de altura, formaciones rocosas increíbles y multitud de fauna y flora. Devil´s Marbles, Alice Springs o McDonnell Rangers son algunos otros puntos que no hay que olvidar.

Queensland

Otra de las regiones más frecuentadas, especialmente cuando se quiere visitar la Gran Barrera Coralina es Queensland. Contrasta con el centro australiano, ya que hay muchas más poblaciones, pero en cuanto nos alejamos un poco de estas, descubrimos de nuevo una naturaleza salvaje, con selvas tropicales y playas paradisiacas desiertas.

La Gran Barrera de Coral, conocida mundialmente por su gran biodiversidad, es un ecosistema submarino impresionante. Aunque su extensión exacta es difícil de calcular, se estima que tiene más de 2.600 kilómetros de largo. Este impresionante arrecife no es solo un conjunto de corales, sino la unión de más de 2.000 corales individuales y casi 700 islas con 300 cayos de coral.

Declarada Patrimonio de la humanidad, es hogar de más de ballenas jorobadas, que encuentran en este espacio un lugar ideal para reproducirse, delfines, casi 30 especies de tiburones y rayas, cocodrilos de agua salada, seis especies de tortugas y una gran cantidad de aves marinas. Tanto si se quiere disfrutar de ver este impresionante paisaje como zambullirse en sus aguas haciendo snorkel. La gran barrera de coral es un lugar imprescindible en una ruta por Australia.

Desde Cairns se pueden hacer escapadas hasta el Parque Nacional Daintree, situado al norte de Queensland. Este parque nacional, fundado en 1988 se compone mayoritariamente de selva húmeda, conservándose por igual desde hace más de cien millones de años y es considerado por muchos como el bosque húmedo más antiguo de la tierra. En esta zona es posible añadir visitas a Cape Tribulation y la garganta Mossman. Mas al norte la ciudad de Cooktown o la Black Mountains son otros de los lugares a visitar, e incluso perderse en el extremo norte de la región, en el P.N. Jardine River, en las proximidades del Estrecho de Torres.

Australia meridional y Victoria

Siguiendo la línea de contrates, los territorios del sureste nos mostraran una parte del continente que para un europeo puede resultar más familiar, con amplios viñedos y otras zonas de cultivo, pero al mismo tiempo con paisajes salvajes y encuentros con la fauna autóctona. Un ejemplo de ello es la isla Kangaroo, frente a Adelaida, con numerosas zonas protegidas en donde contemplar canguros, leones marinos e incluso ballenas, junto a curiosas formaciones rocosas.

En esta misma región podremos alternan paisajes insólitos, como los del lago Eyre, el lago salado más grande de Australia, los acantilados de Great Australian Bight, las dunas desierto de Simpson o las formaciones rocosas de los Doce Apóstoles, que surgen del mar frente a las costas de Victoria Meridional

Australia occidental

Es una región realmente extensa, ya que ocupa una tercera parte del territorio australiano y su costa está bañada por el Océano Índico. Tanto en el mar como tierra adentro, atesora multitud de lugares de gran interés natural. Una de las zonas más destacadas es Kimberley, una vasta región en el noroeste de Australia, tres veces más grande que Reino Unido pero con menos de 40.000 habitantes. Es conocida por su vida silvestre, majestuosos cañones, pozas de agua dulce y excelentes rutas en 4×4, especialmente en el Parque Nacional Purnululu y la cordillera Bungle Bungle, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Desde el aire, gigantescas cúpulas rocosas se elevan abruptamente desde las llanuras polvorientas de la sabana, que parecen colmenas, con rayas de cianobacterias. Las palmeras antiguas parecen incongruentes y los pozos de agua aislados persisten durante una estación seca abrasadora. Este es quizás el paisaje más sorprendente y surrealista de Australia.

Ningaloo Reef, a 1,200 km al norte de Perth, es famoso por sus lagunas turquesas y su vida marina, incluyendo tiburones ballena (de mayo a junio), mantarrayas, tortugas y ballenas jorobadas. Este arrecife, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es ideal para aventuras al aire libre.

Broome es una ciudad multicultural y la puerta de entrada a Kimberley. Originalmente una ciudad de extracción de perlas, Broome atraía a trabajadores de diversas partes del mundo. Hoy en día, combina la tierra roja con el océano color aguamarina, ofreciendo actividades náuticas, como el avistamiento de ballenas, y paseos en camello.

Y algunas islas son igualmente visita obligada, como Rottnest Island, a 19 km de Perth, una reserva natural protegida con flora y fauna únicas, incluyendo el quokka. La isla ofrece playas de arena blanca, aguas cristalinas para nadar y practicar esnórquel, y un rico patrimonio cultural. Algo más al este se localiza la pintoresca Middle Island, que es famosa por el lago Hillier, conocido por su color rosado, que contrasta con el azul del océano Pacífico. Se cree que su llamativo color se debe a la microalga Dunaliella salina.

tasmania

Por otro lado, Tasmania, un lugar legendario, con un tercio de su superficie declarado Patrimonio de la Humanidad, y en donde todos los paisajes son sobrecogedores, desde los glaciares a las playas, o desde los amplios pastizales hasta los bosques impenetrables. Una isla tranquila, salpicada de pequeñas poblaciones, y en donde todo tiene otro ritmo, un lugar perfecto tanto para el relax como para vivir una autentica aventura.

Pero si por algo sobresale esta isla es por la cantidad de especies únicas que puebla esta isla. Bien conocido es el diablo de Tasmania, un marsupial carnívoro conocido por su ferocidad y sus característicos chillidos nocturnos. Otras especies conocidas son el cuscús de cola plateada, quoll oriental, wómbats o el pademelon de Tasmania, un pequeño marsupial similar a un pequeño canguro. Numerosos parques nacionales, como el Parque Nacional de Cradle Mountain-Lake St Clair y el Parque Nacional de Freycinet, ofrecen la oportunidad de explorar y observar estas especies en su hábitat natural.

nueva gales del sur

Igualmente, interesante es la región de Nueva Gales del Sur, en donde podremos alternar una visita a las playas, con una jornada de esquí, una degustación de los mejores vinos o una caminata por las Blue Mountains. Y como no, un rápido salto hasta Sydney. Las Blue Mountains, conocidas por la neblina azul que se eleva de los bosques de eucaliptos, son una parada ideal para admirar los paisajes naturales de Australia. En Scenic World, en Katoomba, puedes disfrutar de vistas impresionantes y aprender sobre la región.

Hay cuatro formas de explorar el parque nacional: un teleférico que pasa por encima de las formaciones rocosas «Tres Hermanas» y «Roca Huérfana», un teleférico con fondo de cristal que ofrece vistas espectaculares de la cascada de Katoomba, el ferrocarril más empinado del mundo con una inclinación de 52 grados, y varias pasarelas y senderos a través de la selva tropical. Y para apreciar la diversidad geográfica de Nueva Gales del Sur, hay que visitar Port Stephens, donde disfrutar del marisco de Nelson Bay o experimentar la adrenalina deslizándonos en las dunas de Stockton Beach.

Y por supuesto Sídney. Ningún visitante debe perderse esta icónica estructura en forma de vela. Realiza una visita entre bastidores para conocer su fascinante historia, explorar el foso de la orquesta y examinar de cerca el atrezzo y el vestuario. Otra visita clásica es el campo de Cricket de Sídney, donde explorar este histórico estadio, escuchar historias internas del campo de críquet, sentarse en los vestuarios y recorrer el túnel de los jugadores, finalizado en la Playa de Bondi y la ruta costera de Bondi a Coogee, un pintoresco sendero de seis kilómetros entre acantilados de arenisca.

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