Maratua – Derawan

Bajo las aguas de Kalimatan

Lo más destacado de Maratua – Derawan

El llegar a lugares remotos, vírgenes y casi solitarios, como son las Islas de Derawan, implica un viaje con diferentes vuelos y noches de conexión, pero el resultado suele compensar. Desde la ciudad de Berau, a orillas del rio Sasayap realizaremos un traslado fluvial que continuará por el mar, hasta alcanzar el atolón de Maratua, con su costa tapizada de palmeras y vegetación impenetrable, para posteriormente – ya en el interior de la laguna – dirigirnos a nuestra isla de destino.

La más cercana es la isla de Nabucco, un pequeño islote de poco más de una hectárea, situado en el oeste de Maratua, como entorno es totalmente paradisiaco pero al mismo tiempo nos ofrece las prestaciones para una estancia cómoda y un buceo de primera  con un paisaje alucinante. Navegando unas cuantas millas más, se alcanza la zona sur del atolón, donde se ubican los otros resorts, uno en la isla de Nunukan y el otro en la isla de Bakungan, con el nombre de Virgin Cocoa, siendo este el más lujoso.

Las primeras inmersiones suelen ser más tranquilas, y nos permitirán ir familiarizándonos con estos arrecifes, en donde predomina un perfil escarpado y directamente paredes oceánicas. La parte más somera de estos arrecifes está totalmente colonizada por los corales duros, de todo tipo y tamaño, entre los que se entremezclan gorgonias, corales blandos y esponjas.

Esta estructura calcárea sirve de refugio a una cantidad ingente de pequeños peces, pero también proporciona – especialmente en los primeros metros del veril – una zona de descanso ideal para las tortugas marinas, una especie omnipresente en todas las inmersiones de este atolón; los avistamientos de estos reptiles se combinan tanto en el arrecife como en aguas abiertas, y son tan numerosas que tras varios días de inmersiones empiezan a perder protagonismo y a convertirse en un elemento cotidiano.

Otros animales emblemáticos de Maratua, y que centra gran número de las inmersiones que realizan – especialmente si nos alojamos en Nabucco – son las barracudas. En cualquier momento es posible encontrar pequeños grupos o individuos aislados, pero el punto clave para disfrutar de ellas es un lugar conocido como Big Fish Country, un corte en la pared este que conforma un canal de unos 65 metros de ancho y que canaliza el agua que entra y sale de la laguna, en función de las mareas y cuya circulación genera un pico de corriente realmente destacable. Y con la corriente llega el espectáculo de la naturaleza, concentrando una gran cantidad de peces, que atraen a tiburones grises y puntas blancas, pero sobre todo a barracudas, que conforman cardúmenes de proporciones gigantescas y centenares de individuos, que se mueven como si de un solo organismo se tratara. Una inmersión que se suele solicitar repetir.

Otro de los atractivos de este destino es alcanzar a las islas cercanas de Kakaban y Sangalaki. La primera de ellas cuenta con una zona de buceo realmente espectacular, fundamentalmente la pared oeste, a lo largo de la cual podremos encontrar una sucesión de gorgonias, esponjas y alcionarios a cuál más impactante. Pero en Kakaban lo más famoso no se encuentra en sus aguas circundantes sino en sus aguas interiores, donde se realiza snorkeling en un lago repleto de medusas inofensivas de diferentes especies, aunque las más abundantes son de tres tipos: Cassiopea ornata, que localizamos fundamentalmente en la zona del manglar; la Mastigias papua, más llamativa y que prolifera en las aguas abiertas; y la Aurelia aurita, la de mayor tamaño, pero prácticamente transparente.

La otra de las islas, Sangalaki, nos brinda la oportunidad de realizar un buceo muy diferente al de Maratua, ya que en esta zona encontraremos arrecifes planos, salpicados sobre un fondo de arena, que conforman una sucesión de “bodegones naturales” a cuál más llamativo; en estos oasis se concentran también numerosos peces tropicales, aunque la especie más representativa de estas inmersiones es la manta de arrecife (Manta alfredi), que suele verse, especialmente, si hay corriente.

La región sur es donde se localiza Nunukan, a una distancia de una hora de navegación desde Nabucco. La isla es algo mayor, pero sigue siendo de dimensiones reducidas y se encuentra conectada por una pasarela de 1 km con la cercana isla de Bakungan, más conocida por el nombre de  Virgin Cocoa, que es el resort que se ubica en la misma. El plan de buceo desde estas islas puede ser igualmente intenso, con un programa que se hace cómodamente dada la proximidad de muchos de los puntos de inmersión, que se reparte a lo largo de una extensa pared, coronada por un increíble arrecife, de tres kilómetros de larga. En estos buceos el paisaje submarino cobra un especial protagonismo, con una incesante sucesión de gorgonias gigantes de lo más variado, esponjas de oreja de elefante y alcionarios de los más llamativos colores, todo ello compite en interés con una nutrida muestra de peces de todas las tallas y especies,… y por supuesto tortugas marinas.

Estas inmersiones son más pausadas que las que se realizan en el norte, lo que da opción a explorar más detenidamente el arrecife y descubrir curiosos invertebrados, en donde una especie de nudibraquio – Glossodoris stellatus –, asociada a los corales de cuero, es sorprendentemente abundante, aunque las oportunidades para la fotografía macro son permanentes, con caballitos pigmeos, curiosos crustáceos y un largo etcétera que sería muy extenso enumerar.

Desde Nunukan y Virgin Cocoa, existe la alternativa de explorar algunos de los arrecifes más alejados, en el suroeste del atolón, pero también tendremos la ocasión de cruzar el estrecho y sumergirnos en los arrecifes del atolón de Muaras, mucho más extenso que el de Maratua y prácticamente inexplorado. Normalmente, por logística, se suele bucear en los puntos de la zona norte, en los que predomina el buceo de pared, que cerca de los 30 metros de profundidad se transforma en una plataforma relativamente extensa que posteriormente gana de nuevo verticalidad para perderse en las profundidades.

Es en esa zona de transición donde se suelen avistar los animales más interesantes, como tiburones grises, puntas blancas, águilas marinas y rayas, siendo estas últimas muy abundantes en algunas inmersiones, especialmente rayas mármol y rayas cola de vaca. Por supuesto las gorgonias y los corales blandos son muy destacables, pero el encuentro que más se busca es el del tiburón zorro, un animal tremendamente tímido y al que hay que darle tiempo para que se confíe y se aproxime, siempre y cuando no lo persigamos.

Otra de las especies emblemáticas que podremos ver en esta región es el tiburón ballena, que se concentra ante las costas de Talisayan, ya en la isla de Borneo. Es un punto al que se accede cunado se realiza un crucero, y nunca desde un resort, ya que la distancia es considerable. El objetivo es bucear bajo los “bagans” o plataformas flotantes en las que los pescadores locales – utilizando grandes redes – capturan y mantienen a pequeños peces con los que comercian. Las escamas y excrementos que desprenden estos pequeños peces atraen a numerosos tiburones ballena, que permanecen alimentándose bajo estas estructuras flotantes.

La zona donde se localizan los bagans está cercana a la costa y los numerosos ríos hacen que la visibilidad no sea muy buena (normalmente 15 – 18 metros) pero la experiencia de poder bucear con varios de estos gigantes es realmente interesante.

Si nos decidimos por bucear en Maratua, para programas de siete noches se recomienda seleccionar una sola isla, y para programas de diez o más noches, la combinación de Nabucco con una isla del sur, puede ser la opción perfecta. La alternativa de un crucero, ampliado con una estancia en resort, también es una de nuestras recomendaciones. Cualquiera de ellas nos garantiza una experiencia muy buena y conocer lo mejor de estos fondos tan especiales.

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