Maldivas

Arrecifes, mantas y tiburones

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Estaríamos en lo cierto si afirmáramos que el buceo en Maldivas es sinónimo de buceo con mantas, aunque estos fondos nos ofrecen muchas más especies, igualmente atractivas. Las mantas ejercen un tremendo poder de atracción en la inmensa mayoría de buceadores, siendo una de las primeras especies en la lista de encuentros deseados. Por un lado, su majestuosidad, pero por otro su singular comportamiento, hacen de muchos submarinistas auténticos fans de estos peces. Si no las acosamos y dejamos que sean ellas las que tomen la iniciativa, suelen ser animales muy curiosos y con una gran inteligencia, y para los cuales los buceadores resultan también muy atractivos, lo que hace que puedan pasar gran parte de una inmersión girando a nuestro alrededor, contemplándonos con tanta curiosidad como nosotros las contemplamos a ellas.

Actualmente, las mantas están presentes en las aguas que rodean los veintiséis atolones que conforman el país. Podremos bucear con ellas mientras acuden a ser desparasitadas en las múltiples estaciones de limpieza, mientras realizan piruetas para alimentarse, durante el día y durante la noche, en resumen: las mantas pueden estar presentes en muchas de nuestras inmersiones, por lo que siempre hay que tener una mirada atenta sobre nuestras cabezas.

Pero como ya indicábamos anteriormente, el buceo en Maldivas no es solo buceo con mantas. En los últimos años las inmersiones se han ido reorientando, pasando a tener cada día más protagonismo los grandes animales. Dependiendo de la ruta que realicemos con nuestro crucero, o del resort que seleccionemos, tendremos opción de ver algunas especies más singulares, aunque otras están presentes en todas las regiones; un ejemplo de ello son los tiburones grises, que podremos encontrar de forma aislada en muchos de los arrecifes pero que resultan más atractivos cuando buceamos en los canales, especialmente si la corriente es significativa, ya que bajo estas condiciones podremos contemplar a estos escualos en pequeños grupos.

Otra especie de tiburón, muy común en cualquier inmersión es el puntas blancas de arrecife, que suele encontrarse descansando sobre el lecho de arena o bajo la protección de los corales de mesa. En los fondos de arena también tendremos oportunidad de localizar al tiburón guitarra, un pez mal llamado tiburón, ya que se encuadra en el orden de las rayas. Es un animal muy tímido y asustadizo, pero si actuamos con paciencia y tranquilidad podremos disfrutar contemplándole, aunque solo sean unos segundos. Otra especie muy repartida por todos los fondos es el tiburón nodriza, que al igual que las especies antes mencionadas suele descansar sobre el cascajo, pero por la noche puede ser totalmente diferente, especialmente si tenemos la ocasión de sumergirnos en los arrecifes de Alimatthaa en el atolón de Felidhoo, en donde la concentración de estos animales es impresionante, garantizándonos una inmersión de incesante actividad y a menos de diez metros de profundidad.

Más en la región sur, en el atolón de Mulaku, encontraremos lugares perfectos para el buceo en canales. En estas inmersiones veremos infinidad de especies de peces de arrecife, pero la actividad se enfoca a contemplar animales grandes. Bien sujetos con nuestro gancho de corriente, desfilarán ante nosotros tiburones grises, puntas blancas, barracudas, jureles, atunes o águilas marinas. En esta misma región también se encuentra el atolón de Thaa, donde podremos explorar paredes y arrecifes con grandes gorgonias, coloridos alcionarios, grupos de labios dulces y por supuesto tiburones de arrecife, aunque el principal atractivo es el buceo nocturno, ya que tendremos ocasión de sumergirnos con gigantescos tiburones ballena. Especialmente si lo hacemos con snorkel, los animales se mostrarán tranquilos y admitirán que estemos a escasa distancia, algo que puede alargar durante horas.

Otras zonas interesantes para ver tiburón ballena, suele ser el extremo sur del atolón de Ari, y durante los meses de nuestro verano y los primeros del otoño suele sumarse al festín del kril que se congrega en la bahía de Hanifaru, en el atolón de Baa – en la región norte – y que aparte de tiburones ballena concentra a decenas e incluso en ocasiones centenares de mantas.

Regresando al sur, el atolón de Gaafu, uno de los mayores de Maldivas, ofrece muchos puntos de buceo interesantes, la mayoría en la costa este, fundamentalmente canales, con toda la actividad que ello lleva emparejado. Suele destacar la gran cantidad de tiburones grises que tendremos oportunidad de contemplar, junto a otras especies de escualos de arrecife, tortugas, barracudas y cardúmenes de carángidos, pero unas de las inmersiones más especiales se realiza cerca del puerto de Kooddoo, donde atraídos por la limpieza del pescado, acuden los tiburones de aleta negra o sppiners, además grises, puntas  blancas de arrecife y en ocasiones algún ejemplar de toro.

Y si buscamos tiburones singulares, el lugar mejor será la remota isla de Fuvahmulah, una pequeña y perdida isla entre los atolones de Gaafu y Addu, en el extremo sur del país. El aislamiento de estos arrecifes y la escasez de visitantes ha mantenido este entorno es un estado muy virgen, lo que nos dará la oportunidad de tener encuentros con diferentes tipos de tiburones de arrecife, entre los que destaca especialmente el tiburón tigre. Son inmersiones en las que los escualos son atraídos con cebo (shark feeding) y es habitual que a la cita acudan varios tiburones tigre que pueden alcanzar los cuatro metros de largo. Una inmersión indispensable para los amantes de los grandes animales.

Tiburones y mantas son animales que pueden captar totalmente nuestra atención, pero estando en Maldivas sería una pena no prestar algo de atención – aunque sea un poco – a las otras especies que veremos, y que en sí mismas ya son un atractivo suficiente como para viajar hasta este rincón del planeta. En muchos de los canales podremos nadar en compañía de águilas marinas, que plácidamente parecen volar en el azul; y en otros puntos – especialmente en la noche – las grandes rayas mármol nos deleitaran con su técnica de caza, que se ha adaptado a la presencia de buceadores con linternas.

Y de los más grandes podremos pasar a los más pequeños, como los peces cristal que con sus sincronizados movimientos pueden  ejercer un poder hipnótico para quienes los contemplan. Pero no debemos de olvidar que todo ello se produce en un entorno de arrecife coralino en el que podremos descubrir diferentes especies de corales duros y blandos, esponjas y como no, una buena muestra de gorgonias junto a las que buscan protección infinidad de pequeños peces, como los anthias.

En los arrecifes de Maldivas las concentraciones de peces pueden ser muy llamativas, desde grandes grupos de peces cirujano, catalufas o peces mariposa hasta compactos cardúmenes de pargos listados amarillos, que destacan sobre el intenso azul del agua. Cada inmersión nos dará la oportunidad de ir añadiendo a nuestra lista nuevas especies de peces tropicales, que poco a poco completarán el largo catálogo de especies que nos brinda este magnífico destino.

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