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Lo más Destacado de Kimbe Bay
La elección de una experiencia submarina en Kimbe Bay suele ser un gran acierto. Uno de los primeros puntos a favor es que estaremos prácticamente solos, y al ser grupos muy reducidos las inmersiones son muy a la medida. Otro de los valores de este destino es la diversidad, no solo en lo que a fauna se refiere sino también al tipo de inmersiones; tendremos buceos con tiburones, con grandes cardúmenes de barracudas, encuentros con todo tipo de peces de arrecife, inmersiones de “muck diving”, buceo en paredes oceánicas, arrecifes de ladera, jardines de coral, gorgonias gigantes e incluso pecios de aviones. El resultado de estos dos elementos, diversidad y soledad, hacen que Kimbe Bay sea considerada por muchos buceadores como uno de los mejores lugares del mundo para buceo en aguas tropicales.
Los grandes pináculos, con una amplia plataforma superior, se los denomina “bommies” y son uno de los lugares de mayor actividad. En la parte alta, que puede situarse entre los 7 y los 12 metros, suele estar extensamente colonizada por los corales duros en todas sus variedades, entre los que veremos impresionantes corales de mesa que suelen acoger bajo su protección a los tiburones puntas blancas más jóvenes. Esta cota es también perfecta para el encuentro con las tortugas marinas, que son muy abundantes y que muestran una gran curiosidad por los buceadores, posiblemente motivada por la poca frecuencia de visitantes. Y sobre todo este conjunto los omnipresentes cardúmenes de barracudas, que con sus idas y venidas adoptan formas realmente espectaculares.
Cuando abandonamos la zona superior podemos iniciar el descenso por una ladera pronunciada o directamente una pared que se pierde en las profundidades; estos son buenos lugares para el avistamiento de depredadores, tales como grandes atunes y tiburones, fundamentalmente grises y puntas plateadas, todo ello en un entorno dominado por las gorgonias multicolores (algunas de dimensiones inimaginables), corales látigo, esponjas de barril y de oreja de elefante y todo un catálogo de alcionarios que parecen competir para ver cuál de ellos exhibe los colores más llamativos.
En ocasiones algunos de estos pináculos están relativamente próximos, y gracias a la excelente visibilidad podemos distinguir su silueta en el azul; si no hay corriente podemos aventurarnos a una travesía de varios minutos durante la cual, seguro que tenemos algún encuentro interesante, para continuar la inmersión nuevamente en otro bommie.
Los pequeños invertebrados, como suele ocurrir en todos los destinos de indo pacífico desempeñan un papel destacado en las inmersiones buceo. Cangrejos, gambas, gusanos, cipreas y nudibranquios pueden hacer las delicias de fotógrafos aficionados al macro o simplemente de buceadores apasionados por estos singulares animales. Los cefalópodos también son variados y abundantes, e incluso algunos de ellos tienen representantes que se salen de la categoría de “pequeños invertebrados”, ya que su tamaño es más que considerable, como en el caso de las sepias gigantes, que suele mostrar un comportamiento afable y en ocasiones descarado.
Pero si la variedad de invertebrados es alta en estas aguas, los vertebrados de talla mediana y pequeña no se quedan a la zaga; los peces ocupan cada rincón del arrecife, con una incesante circulación de todo tipo de especies. Unos picotean los corales duros colonizando algas y otros remueven el cascajo o inspeccionan los parches de arena en busca de pequeñas presas, mientras unos y otros son seguidos por la atenta mirada de meros, peces león y jureles que esperan la ocasión perfecta para lanzar su ataque. Algunos de estos depredadores son realmente reyes del camuflaje, como los peces piedra, que pasan literalmente desapercibidos para los otros habitantes del arrecife, pero también para los buceadores.
Muchos peces – como medida de protección – se reúnen en cardúmenes, circulando a modo de rio viviente entre las formaciones coralinas. Otros, también en compactos grupos, optan por adentrarse en el azul o simplemente permanecen suspendidos entre la parte alta del arrecife y las aguas más superficiales. Posiblemente los cardúmenes de peces medianos más atractivos sean los formados por los peces murciélago, que en ocasiones tienen la curiosa costumbre de seguir a los buceadores, como si su proximidad les diera una protección adicional frente a los depredadores, y lo cierto es que estos están muy presentes.
Entre los depredadores que habitan estas aguas, los tiburones son sin duda alguna los más atractivos. Los veremos en prácticamente todas las inmersiones, y en ocasiones desde el minuto uno hasta el final del buceo; las tres especies más frecuentes (por orden de tamaño) son los puntas blancas de arrecife, los grises y los puntas plateadas.
Papúa Nueva Guinea es uno de los territorios, tanto en tierra como bajo el agua, menos conocidos. Los fundadores de Última Frontera – Charo Gertrudix y Felipe Barrio – realizaron su primera toma de contacto con estas tierras en los años 90, y desde entonces han realizado diferentes expediciones, explorando y realizando trabajos submarinos de fotografía en prácticamente la totalidad de las zonas de buceo, desde Kavieng a Loloata, pasando por Alotau y Milne Bay y, por supuesto, Walindi y Kimbe Bay. Su experiencia sobre el terreno hizo que autoridades de Papúa Nueva Guinea otorgaran el certificado Wantok, a Ultima Frontera, que nos acredita como especialistas en el destino.
Pese a que algunos de ellos son realmente corpulentos, su condición de depredador les hace ser recelosos y cautos ante los “desconocidos” buceadores, ya que cualquier daño les podría mermar en su capacidad de caza y suponerles un futuro incierto. Pero igual que son desconfiados, son unos tremendos “glotones” y un poco de pescado depositado en el fondo les hace vencer todos sus miedos. En cuestión de minutos terminan rodeando a los buceadores hasta niveles de confianza inimaginables, estableciendo incluso contacto físico con estos. Son momentos apasionantes y oportunidades únicas para contemplar a estos magníficos animales.
A lo largo de nuestra descripción hemos recorrido diferentes entornos marinos y hemos referido todo tipo de peces, pero aún nos queda otro tipo de inmersiones que hace aún más completo al buceo en esta región. La primera será el buceo en fondos de arena negra o muck diving, que pese a no ser lo más habitual es una posibilidad por la que optar, y como es de esperar en estos fondos podremos descubrir a las criaturas típicas de este ecosistema, tales como nudibranquios, cefalópodos o peces de arena.
Y es en estas aguas someras cercanas a la costa donde también encontraremos el tipo de inmersión que cierra el conjunto de posibilidades de Kimbe Bay: el buceo en pecios. Normalmente asimilados este término al buceo en barcos hundidos, pero en Papúa Nueva Guinea muchas veces no es así; este territorio tuvo su protagonismo durante la II Guerra Mundial, y en 1942 los japoneses invadieron el país y establecieron diferentes bases (lideradas por el general Hitoshi Imamura), siendo una de las más importantes la de Rabaul.
El ejército nipón se enfrentó con estadounidenses y australianos, tanto en tierra como en mar y aire, y prueba de ello es el pecio de un caza tipo Zero que reposa en un lecho de arena, en perfecto estado, y a pocos metros de la superficie. El paso de los años no lo ha deteriorado demasiado, aunque si ha contribuido a una ligera colonización por parte de corales y esponjas. Este avión puede ser un broche perfecto para cerrar nuestro recorrido por estos fondos, que deberían de estar en el punto de mira de cualquier buceador viajero ansioso por descubrir los mejores destinos del planeta de la mano de un equipo de especialistas, como Última Frontera, que garantice el éxito.