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Lo más Destacado de Islas Caimán
Estas islas son la cumbre de una cordillera submarina que surge desde una fosa oceánica que alcanza los 7.686 metros de profundidad, algo que nos garantiza una estrecha plataforma costera que se desploma rápidamente en el abismo. Por lo tanto, en una misma inmersión podemos tener una zona de aguas someras, en donde abundan los peces de arrecife, y pocos metros después acceder a una pared o una pronunciada ladera que nos abre las puertas a un ecosistema de vida más oceánica. Esta escarpada orografía se ha ido esculpiendo, a lo largo de los siglos, dando como resultado formaciones calcáreas de todo tipo; son muy abundantes las chimeneas y las grietas gigantes que surcan verticalmente las laderas, lugares perfectos para la canalización de las corrientes, el aporte de nutrientes y por lo tanto para la proliferación de esponjas y gorgonias.
En otros puntos la naturaleza ha sido más imaginativa y ha creado grandes arcos que han sido también colonizados por colonias de invertebrados coralinos, componiendo mosaicos multicolores en donde las esponjas oreja de elefante, de un color naranja intenso, se alternan con esponjas de tubo amarillas y marrones, esponjas rojas de costilla de caballo y gorgonias moradas. Otras de las formaciones que resultan muy interesantes para el buceador son las cavernas, especialmente el complejo conocido como Devil´s Grotto, una laberíntica red de túneles, a pocos metros de la superficie y con permanentes ventanas que permiten la entrada de luz y que hacen de esta una inmersión apta para cualquier buceador recreativo, un lugar perfecto para ir al encuentro de los sábalos o tarpones, un pez que forma grupos y que puede alcanzar hasta los 2 metros de tamaño.
En cualquiera de las inmersiones que realicemos podremos ir encontrando la fauna vertebrada más representativa del Caribe. Algunas de las especies, como las abundantes tortugas marinas son circumtropicales pero muchas otras solo tendremos oportunidad de contemplarlas si buceamos en esta región del planeta o en algunas de las zonas cercanas del Atlántico, y en Cayman parecen haberse dado cita un gran número de ellas. Quizá el pez más representativo sea el ángel reina (Holacanthus ciliaris), aunque otras variedades como el ángel francés (Pomacanthus paru) o el ángel gris (Pomacanthus arcuatus) son igualmente peculiares, otras de los géneros de los que seguro encontramos unas cuantas especies son los lactophrys o peces cofre; el polygonia, el quadricornis o el triqueter suelen ser tranquilos y muy curiosos, llegándose a convertir en compañeros de inmersión en más de una ocasión.
Los serránidos no podían faltar y, como suele ser frecuente en esta familia, tiene su tradicional comportamiento de gran curiosidad por los visitantes. Pargos, peces lima, roncadore, lábridos, loros, mariposas, peces ardilla o peces cirujano pueden ser otros de los habituales, de una lista de casi 300 especies posibles, entre las que se incluyen algunas introducidas por accidente, como los peces león, y que se ve completada con diferentes tipos de morenas, rayas – tarjeta de presentación de estas islas – y algunas especies de mayor tamaño como águilas marinas, barracudas, tiburones grises, martillos o tiburones nodrizas.
Otro de los atractivos para el buceo en estas islas son las inmersiones en barcos hundidos, con casi treinta pecios aptos para el buceo recreativo, repartidos entre las tres islas. Algunos de ellos, que datan del siglo XIX y sus restos están literalmente comidos por los corales, ofreciendo en ocasiones tan solo una enorme ancla y algunos herrajes, pero en otros casos, fundamentalmente los pecios más recientes, ofrecen inmersiones muy interesantes. Uno de los clásicos, y que muchos buceadores piden visitar, es el Oro Verde; este fue el primer barco que se hundió deliberadamente para el buceo recreativo (Grand Cayman, 31 de mayo de 1980), y como experimento no resultó muy bien, ya que al estar a tan solo 9 metros, las tormentas pronto lo dejaron muy fragmentado. En la actualidad podemos contemplar su proa y un rosario de piezas, partes del motor y otros elementos repartidos por la arena, acompañados de una buena cantidad de peces, un arrecife cercano muy interesante y la frecuente visita de un tiburón nodriza.
El Doc Polson es otro de los pecios de Grand Cayman (marzo 1991), que reposa sobre un lecho de arena a 17 metros de la superficie. Su origen es japonés y se dedicaba a tender cables submarinos. Por sus dimensiones – tan solo 30 metros – y su localización es perfecto para cualquier nivel de buceo, pudiendo recorrer su exterior y su interior sin problemas. Los grandes winchs han sido tomados por gorgonias, esponjas y corales, al igual que toda la proa y parte del pequeño puente; en su bodega y sala de máquinas podemos encontrar cardúmenes de pequeños peces junto a grandes meros, que se ocultan en las sombras esperando para capturar alguna presa. En el exterior, habitualmente, podremos también contemplar un pequeño grupo de carángidos de cola amarilla.
En las islas menores, los pecios más destacados son el Sotos Trader (1976) de Little Cayman, y el Captain Keith Tibbetts (1996) de Cayman Brac, una fragata soviética que durante años ocupó la primera posición entre los barcos hundidos más solicitados del archipiélago, hasta el 2011, año en que entró en escena el Kittiwake.
El USS Kittiwake perteneció a la armada de Estados Unidos, dedicado al rescate de submarinos y otras operaciones submarinas, desde 1945 hasta 1994. Durante este tiempo su nombre saltó a la fama en 1986, por haber recuperado la caja negra del trasbordador espacial Challenger. En 2008 fue comprado por el gobierno de las Islas Caimán para formar un arrecife artificial, objetivo que se inició el 5 de enero de 2011. Actualmente sus 77 metros de eslora descansan sobre su costado, asentado en un fondo de 20 metros de profundidad, y ofrecen no solo las mejores inmersiones en barcos hundidos de Caimán, sino de todo el Caribe. Explorar a fondo todo su interior y exterior requiere de varias inmersiones, en las que podremos disfrutar de todo el equipamiento de un barco de estas características: sala de compresores, baterías de botellas para la carga de aire y otros gases, cámaras hiperbáricas, winchs gigantescos, puente de mando, comedor, camarotes,… una experiencia más que recomendable y apta para todos los niveles, ya que el pecio fue preparado para que en cuestión de pocos metros cualquier visitante pueda acceder al exterior.
En el pasado, los piratas se asentaron en estas islas en busca de tesoros, pero seguro que ninguno imaginó que, en el futuro, su mayor tesoro se encontraría bajo sus aguas, una riqueza natural que no deja de apasionarnos.