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Lo más destacado de Egipto Sur y Brothers
El buceo en el extremo norte de esta región está focalizado en el archipiélago de las Islas Brothers, uno de los puntos clave para realizar inmersiones con tiburones. En medio de la nada, a 60 km de la costa africana, resalta en el horizonte la silueta de su centenario faro. Bajo el mar, sus pequeños acantilados se prolongan transformándose en auténticas paredes oceánicas que se pierden en las profundidades y sobre las cuales han proliferado grandes gorgonias e infinidad de corales blandos de todo tipo. Pese a que los peces tropicales, abundantes y de llamativos colores, nadan inquietos en todas direcciones, la mirada debe de estar permanentemente atenta en el azul, ya que los tiburones martillo suelen merodear en estas aguas.
Otras especies como los tiburones puntas blancas de arrecife son fáciles de encontrar en cualquier cota, siempre cercanos a los corales y sobre las plataformas que escalonan los extremos de las islas; algo parecido ocurre con los tiburones grises, que suelen acudir a las diferentes estaciones de limpieza en busca de peces limpiadores que los desparasiten. Y si con estos tiburones no hemos tenido suficiente, aún nos queda el encuentro con los tiburones zorro, a los que hay que dedicar ciertos minutos de espera (no despistarse, ya que estaremos cerca de los – 40 metros) en la plataforma sur de la Big Brother y por supuesto los puntas blancas oceánicos (Carcharhinus longimanus) que pueden aparecer en cualquier punto, pero normalmente muy cerca de la superficie.
Los pecios son otro de los puntos de interés de estos buceos, y se concentran en el extremo norte de la isla grande. Son inmersiones recomendables tanto para los que quieran realizar una visita solamente por el exterior como para aquellos buceadores que prefieran adentrarse en sus bodegas y salas de máquinas.
El Numidia es un carguero británico, hundido el 20 de julio de 1901; y el Aida es barco italiano para el transporte de tropas, que naufragó el 15 de septiembre de 1957. Ambos descansan sobre una pronunciada ladera, lo que hace que sus extremos más profundos se encuentren fuera de los límites del buceo recreativo, pero otras zonas de los pecios son muy accesibles y realmente divertidas, con muchos puntos para explorar y una increíble concentración de corales blandos.
En esta ruta de enclaves alejados de la costa, otro punto obligado es Daedalus Reef, un lugar que, pese a contar con un faro en donde vive gente, no podemos definir como isla, ya que toda su parte “terrestre” se limita a lo construido sobre un gran bloque de cemento.
Daedalus es un gran arrecife submarino de paredes verticales, en donde nuevamente se repite el papel protagonista de los tiburones, que suelen eclipsar al resto de especies. Algunos de los corales alcanzan dimensiones descomunales, y la típica fauna de arrecife del Mar Rojo está bien representada, con peces halcón, peces cocodrilo, peces ángel emperador, soldado, rayas moteadas, peces mariposa, meros coral, etc., pero cuando las claras aguas de la vertiente norte nos invitan a descender en busca de tiburones martillo, todos los demás animales quedan en segundo plano.
Pese a que en ocasiones los martillos ascienden, lo normal es que tengamos que ser nosotros los que descendamos a su encuentro, y este suele tener lugar un poco profundo, entre – 40 m y – 55 m.
La profundidad implica pérdida de luz, pero la transparencia del agua, sumada al resplandeciente sol egipcio, suelen dar como resultado una sorprendente visibilidad que nos permitirá contemplar a los tiburones en todo su recorrido, hasta que se encuentren a nuestro lado. El tiburón martillo es un animal tímido, pero al encontrarse en grupo suele ganar confianza y vence su timidez dejando paso a una curiosidad natural que le lleva a nadar en círculos, cada vez más cerrados, en torno a los buceadores, siempre y cuando estos no hagan intención de perseguirles.
Como norma general, desde el momento que se establece contacto visual con un tiburón, es preferible dejar que sea el tiburón quien se acerque a nosotros, él se sentirá más confiado y nosotros podremos disfrutar de un encuentro realmente cercano y en ocasiones con un suave contacto físico.
Pero si los martillos son tímidos y gustan de la profundidad, los puntas blancas oceánicos son descarados y amantes de las aguas superficiales. En Daedalus suelen merodear por la zona del embarcadero, aprovechando las sombras de los barcos para camuflarse e intentar alguna captura. Pese a su aparente descaro, también debemos darle un tiempo y mantenernos estáticos, con la diferencia de que en lugar de minutos unos pocos segundos pueden ser suficientes para que el longimanus se sienta tranquilo y acuda al encuentro, y normalmente suelen ser encuentros impactantes ya que les gusta la proximidad extrema con los buceadores.
Otra buena localización, para ves longimanus, es el arrecife de Elphistone, más cerca de la costa y accesible incluso en salidas de día. Se les suele ver, al igual que en Daedalus Reef, entre los barcos anclados o en las zonas próximas de la vertiente oeste, cortando la superficie del mar con su aleta dorsal. En el otro extremo del arrecife el objetivo suele ser los tiburones grises, que suelen aproximarse a las estaciones de limpieza que se encuentran sobre la cresta del arrecife, que se adentra en aguas más abiertas y expuestas.
Y después de centrarnos en tanta vida pelágica y tiburones, sería un error no tener presente que el Sur del Mar Rojo egipcio ofrece lugares espectaculares para realizar un buceo más relajado. La zona de Fury Shoals es una extensa área repleta de increíbles arrecifes donde predominan los corales duros – de proporciones inimaginables – que forman con canales, túneles y jardines de scróporas sobre los que habitan una gran representación de los peces de tamaño mediano y pequeño propios de estas latitudes, desde los peces napoleón, barracudas y carángidos hasta los peces mariposa, meros coral, peces ardilla, peces soldado y los descarados peces león, que especialmente en la noche, acompañan a los buceadores para cazar pequeños animales ayudados por la luz de las linternas. Justo al sur de este laberinto coralino se encuentra Sataya, un punto de snorkeling en donde los protagonistas absolutos son los delfines, junto a los cuales podremos nadar y jugar hasta el agotamiento.
De los arrecifes costeros saltamos de nuevo a las islas remotas, para llegar a la singular Zabargad, o Isla de San Juan, que en la antigüedad fue muy conocida por sus minas de olivino; los griegos la bautizaron como isla Topazios. Esta atípica y escarpada isla tiene una extensa plataforma submarina y especialmente en su lado oeste podemos explorar un fondo repleto de grandes boomis, o formaciones coralinas cilíndricas, donde se concentra mucha vida, incluso nudibranquios. Los aficionados a los barcos hundidos también encontraran su recompensa en los restos del Khanka, un carguero ruso de 70 m. de eslora que reposa a poco más de 25 m. de la superficie. Si realizamos esta inmersión, en la costa sur, veremos en el horizonte la silueta de la última isla de nuestro recorrido: Rocky.
Esta diminuta y árida isla nos recuerda por su perfil a la menor de las Brothers, incluso bajo el agua, ya que sus paredes también se encuentran tapizadas de gorgonias y de corales blandos. En este lugar es menos frecuente el avistamiento de tiburones puntas blancas oceánicos, pero si son habituales los tiburones martillo y en ocasiones el impresionante tiburón tigre. Estar pendiente del azul, adentrarse en cotas más profundas, buscar los lugares más expuestos a la corriente o los momentos de cambio de marea son factores a tener en cuenta en nuestra exploración personal de los puntos de buceo tradicionales, aportando un valor añadido a las inmersiones y dar como resultado encuentros con animales que siempre hemos buscado.
Pero nuestro recorrido no ha llegado a su fin. Aún nos queda una zona que en si misma puede justificar un viaje completo. Los arrecifes de Saint John’s, junto a la frontera de Sudán, están compuestos con un conjunto de diez complejos coralinos que se extiende a lo largo de 29 km. Podremos optar por inmersiones de pared, como Habili Ali y Habili Gaffar donde será posible tener encuentros con especies más grandes, como tiburones grises y puntas blancas oceánicos, o animarnos a recorrer hermosos arrecifes cubiertos de corales, como Abu Basala, Umm Arouk y Gota Hamera.