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Lo más Destacado de Dumaguete
La espléndida playa que discurre ante el resort es la antesala de buen número de inmersiones, que pese a realizarse en barco, y algunas de ellas a una buena distancia, tienen dos elementos en común: siempre bucearemos cerca de la orilla, aunque no por ello hay que pensar en buceo poco profundo, y el tipo de fondo será – en la mayoría de las ocasiones – al más puro estilo muck diving.
El perfil de muchas de estas inmersiones es bastante similar, discurriendo a lo largo de una suave ladera de arena que termina en un fondo plano. A lo largo del recorrido se pueden localizar pequeños bloques de coral y otras zonas de finas algas e incluso delimitados arrecifes artificiales formados por decenas de neumáticos en donde se concentra una sorprendente cantidad de vida. En cada uno de estos entornos iremos encontrando diferentes criaturas, cada una de ellas propias de dicho micro ecosistema; las anguilas payaso o anguilas napoleón comparten territorio con las anguilas de arena negra, las anguilas jardineras y las anguilas cocodrilo, siendo este tipo de fondo arenoso también perfecto para localizar mantis arponeadoras, pez escorpión demonio, raores, lenguados, peces rata, etc.
Curiosamente la arena también suele ser un buen lugar para ver anemonas solitarias en las que se apiñan abigarradas colonias de pez payaso, que la defienden enérgicamente, y junto a ellos un auténtico muestrario de gambas y cangrejos, que podremos contemplar tanto sobre los tentáculos como bajo su manto y en el pie.
Como oasis en medio del desierto, los bloques de coral son auténticos imanes para los animales que no pueden esconderse bajo la arena o que no son tan miméticos para ese entorno; a su amparo podremos localizar un buen número de peces, tales como los pequeños ballesta, peces pipa – de diferentes tipos, tamaños y colores -, peces cacatúa, peces de terciopelo, peces cometa y los simpáticos peces sapo, aunque ciertamente estos antennarius pueden presentarse en cualquier momento y en cualquier entorno, ya que sus múltiples variedades, con libreas adecuadas para cada fondo y color, les hacen pasar bastante desapercibidos para sus presas. Otros depredadores acuden a estos bloques en busca de fauna más típica de entorno coralino, como son los anthias, los cardenales o los peces mariposa; atraídos por ellos suelen merodear buen número de peces león y algún pequeño mero coral.
Los diferentes arrecifes artificiales suelen requerir un buen número de inmersiones para sacarles todo el rendimiento posible, desde el punto de vista fotográfico, ya que en su enmarañada estructura han encontrado el hábitat perfecto todo tipo de peces y numerosos invertebrados. Algunos peces utilizan el entramado que proporcionan los montones de neumáticos como escondite y punto de cría, mientras que otros se han instalado en ellos gracias a la cobertura que le ofrecen para acechar en busca de presas. Y entre todo este ir y venir de peces pequeños y medianos, diferentes invertebrados parecen permanecer al margen de esta lucha por la supervivencia; los nudibranquios pasean tranquilos o se fecundan mutuamente sabedores de que su mal sabor y sus sustancias tóxicas (en algunos casos segregan ácido sulfúrico) les protegen de todos los vecinos, a los que avisan con sus llamativos colores, es lo que se denomina coloración “aposemática”.
Cuando alcanzamos las cotas menos profundas, en donde proliferan las algas, la temática cambia radicalmente. En función de la época del año estas zonas pueden ser más o menos frondosas, y sus habitantes diferentes, pero por regla general estos lugares son el territorio de los pegasus o polillas de mar y de los caballitos de mar. Por supuesto nuestra búsqueda nos deparará muchos otros encuentros, y muy cambiantes si buceamos de día o de noche, entre los que suelen destacar cierta clase de moluscos: los cefalópodos. Pulpos biocelados, pulpos miméticos y una sorprendente variedad de sepias, entre las que destaca especialmente la sepia majestuosa o sepia flanboyant, con una capacidad de cambio de color muy superior al resto de sus parientes y con un comportamiento muy tranquilo ante los buceadores, “caminando” con sus tentáculos inferiores o realizando impactantes capturas ante la mirada atónita de los visitantes.
¿Qué es el Muck Diving?
Definimos como Muck Diving o buceo en fango a las inmersiones que se realizan en un fondo de arena negra, fango o cascajo. El origen de este tipo de buceo se remonta a los años 80, y fue acuñado por el fotógrafo submarino Bob Halstead https://en.wikipedia.org/wiki/Bob_Halstead, mientras exploraba nuevas zonas ante la costa noroeste de Milne Bay en Papúa Nueva Guinea. Suele ser un buceo fascinante, repleto de curiosas criaturas y muy demandado, especialmente, por los fotógrafos y videógrafos submarinos aficionados al macro.
Pero llegado el momento de dejar atrás el muck diving, si es que podemos vencer su atracción, tendremos opción de bucear en las cercanas islas de Apo y Siquijor. La necesaria navegación nos limitará un poco el plan de buceo (esos días realizaremos 4 en lugar de 5 inmersiones) en donde podremos disfrutar de unos excelentes arrecifes coralinos. En Apo el perfil de fondo más habitual será una pronunciada ladera, repleta de esponjas, corales buros, gorgonias y, en algunas inmersiones, coloridos alcionarios; por lo contrario, Siquijor ofrece un buceo puro de pared, donde las gorgonias han proliferado en mayor número que en Apo y también abundan las esponjas. En ambos lugares, y en sus múltiples puntos de inmersión, es habitual contemplar la tradicional fauna propia de este tipo de fondo, con peces más familiares para el buceador, que los encontrados en la zona de muck, con el denominador común de ser de talla pequeña y mediana, aunque puntualmente podamos ver algún tiburón de arrecife y más frecuentemente tortugas.
Pero pensar en Dumaguete no es sinónimo exclusivamente de pequeños animales, ya que a una aceptable distancia en barco se encuentra Oslob, un polémico lugar en donde los pescadores, presionados por la opinión pública internacional, han cambiado su forma de vida tradicional – la pesca del tiburón ballena – por una actividad menos agresiva: hacer feeding con los tiburones ballena. Los ex pescadores utilizan una pequeña embarcación y atraen a los tiburones ballena echando en el agua puñados de camarones o pescado triturado. Estos gigantes del mar acuden en grupo y siguen tímidamente al barquero, en busca de su recompensa. Lo idear es hacerlo en snorkeling, ya que los tiburones permanecen a ras de superficie, y con equipo de buceo tendremos menos movilidad y será más difícil mantener el ritmo de los tiburones. Una oportunidad única para disfrutar, sin prisas y cara a cara, de estos majestuosos animales.
Dumaguete es uno de ese destino apto para todos los niveles y que todos los que lo conocen se plantean repetir. Un buceo que nunca defrauda.