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Lo más Destacado de Egipto
Para cualquier viajero, Egipto es un destino obligado. Poder contemplar la única maravilla de la antigüedad que ha llegado hasta nuestros días ya es excusa para realizar este viaje. Un conjunto de infinitas posibilidades que hace de esta opción una de las más tentadoras.
Egipto nos trasporta a la antigüedad, cuando los faraones reinaban, sus pirámides, templos y fortalezas; pero Egipto nos brinda muchas otras posibilidades, ya que culturas como la griega, romana y la musulmana también dejaron su impronta en la cultura egipcia. Y sin trasladarnos al pasado, la actual sociedad, con sus gentes, pueblos, ciudades y mercados, ofrecen un gran contraste y son un elemento más que enriquece el viaje y nos trasporta a un mundo totalmente distinto al nuestro, pese a estar cercano en la distancia.
Bajo Egipto
El Cairo, es uno de los grandes atractivos de Egipto. En la capital egipcia encontraremos los monumentos faraónicos más representativos, como son las pirámides de Giza y la esfinge, quizá el lugar más visitado por los extranjeros.
El museo arqueológico o museo egipcio es otra visita obligada, y en su interior podremos encontrar casi 300.000 piezas de la antigua cultura egipcia, griega y romana, pero sin duda alguna lo que más llama la atención es poder contemplar el tesoro descubierto por el egiptólogo Howard Carter en 1922: el tesoro de Tutankamón. También será posible añadir la visita al Gran Museo Egipcio.
Pero en El Cairo es patente la influencia del islam, que ha dejado a lo largo de los siglos numerosos edificios de gran belleza. Entre ellos destaca La Ciudadela, una fortaleza que desde las alturas domina toda la ciudad y que fue construida bajo el mandato de Saladino (1176). Tras sus muros hay varios edificios, pero lo más interesante para el visitante es la impresionante mezquita de Mohamed Ali, la mezquita de Nasir Mohamed y la mezquita de Solimán Pachá. Justo al pie de La Ciudadela, otras mezquitas merecen ser visitadas, como la del Sultán Hassán o la de Rifai. Y si se dispone de tiempo, una visita a la mezquita de Ibn Tulúm, con su minarete en espiral, nos terminará de dar una imagen muy representativa de esa época. También hay que tener presente que El Cairo es una mezcla de culturas, y no hay que dejar de visitar el barrio cristiano copto, en donde destacar la Iglesia Colgante, la Iglesia de San Jorge, Santa Barbara, San Sergio y la sinagoga de Ben Ezra, terminando la visita en el museo copto.
Y cuando cierran los museos, lo mejor es perderse en el laberinto de calles, callejuelas y callejones del zoco, del mercado de Khan el Khalili, repleto de anticuarios, algunos de ellos de auténtico interés, artesanos, pequeños cafés, tiendas de recuerdos, orfebres y todo lo que podamos imaginar. Es el lugar perfecto para comprar un recuerdo o simplemente para sentarse a tomar un té y disfrutar del ir y venir de la gente, cargada de todo tipo de mercaderías, una vista diferente y que nos muestra la más pura forma de comercio de oriente, casi igual a lo que se podía encontrar hace cientos de años.
En los alrededores de El Cairo, lo más destacado lo encontraremos en la antigua capital de Menfis y en el complejo arqueológico de Saqqara, donde contemplar las pirámides escalonadas y los restos de algunos templos, así como tumbas y estatuas interesantes. La pirámide escalonada, de 60 m. de altura, fue construida durante el gobierno del faraón Zoser, como parte destacada de su complejo funerario, junto a los de Menkaouré, Sekmenket y Userkaf y algunos mandatarios de la V dinastía y la necrópolis del nuevo mundo, de la XVIII dinastía
Otro punto destacado es el Serapeum dedicado a Apis . Al norte del complejo se encuentran los grandes grupos de tumbas arcaicas, de la I y II dinastía, junto al templo de Isis y algunas otras tumbas de la V dinastía.
Alto Egipto
Pero si lo que queremos es sentir lo que realmente fue el imperio faraónico, estaremos obligados a viajar al sur, pasando varios días en hotel o crucero, junto las orillas del Nilo, ya que la ciudad de Luxor es una auténtica maravilla histórica. En Luxor (antigua ciudad de Tebas) encontraremos el templo que da nombre a la ciudad, y que está dedicado a tres dioses: Amón, Mut y Jonsu. Construido durante la dinastía XVIII, por Amenofis III, y posteriormente modificado por Ramses II, permaneció sepultado bajo la arena hasta 1881, año en que lo descubrió Gastón Maspero. En la fachada principal destacan dos estatuas de Ramses II y dos obeliscos (aunque uno de ellos se encuentra en la plaza de la Concordia de Paris). Y si es posible, es muy recomendable visitarlo también por la noche, que iluminado nos demuestra la majestuosidad de la arquitectura egipcia aun perdurando ante los siglos.
A poca distancia del templo de Luxor se encuentra el mayor de todos, el templo de Karnak, el más importante de Egipto. Comenzó su construcción bajo el mandato de Ramses II y se fueron añadiendo salas durante 1300 años. Permaneció enterrado 1000 años, hasta siglo XIX. El templo está dedicado al dios Amón y en el podemos ver diferentes construcciones, numerosos monolitos y la gran sala con 134 columnas donde todavía se conservan grabados jeroglíficos de gran interés.
En la orilla opuesta del Nilo, como vigilantes a la entrada del Valle de los Muertos, se encuentran los Colosos de Memnón, de 18 m de altura, que representan a Amenofis III. Ya dentro del valle podremos visitar numerosas tumbas, tanto en el Valle de los Reyes como en el Valle de las Reinas y de los Nobles. En nuestra visita al Valle podremos ver la majestuosa tumba de Hatshepsut una de las más impresionantes del Antiguo Egipto; esta tumba, conocida como KV20, es notable por su arquitectura y sus inscripciones detalladas que narran los logros de Hatshepsut, la poderosa faraona, y su templo funerario en Deir el-Bahari, que destaca por su diseño monumental y su integración armoniosa con el paisaje desértico y rocoso.
Al norte de Luxor, la visita más recomendada es la de los templos de Abydos y Dendera. En dirección sur, Esna, Edfu Komombo y ya en la ciudad de Asuán el templo de Filae, un precioso templo con diferentes etapas de construcción que reposa sobre una isla en el Rio Nilo.
Desde Asuán, llegando al extremo sur del lago Nasser, podremos visitar los templos salvados por la UNESCO de Abu Simbel. Ambos templos, construidos por Ramsés II, son famosos por sus colosales estatuas y su impresionante reubicación para evitar ser inundado por el lago Nasser tras la construcción de la presa de Asuán. Esta Gran Presa, es una obra de ingeniería monumental que da la solución de controlar las inundaciones del Nilo y ha transformado la economía y el paisaje de Egipto al crear el inmenso lago Nasser.
El Obelisco Inacabado de Asuán, una enorme pieza de granito abandonada en una cantera ofrece una visión única de las técnicas de construcción egipcias y resuelven las dudas de su avanzada tecnología para construir estos monumentos milenarios.
Pero si prefieres alejarte de los itinerarios tradicionales, te podemos ofrecer un recorrido por el desierto, desde Cairo a Luxor, o bien opciones más cortas, visitando oasis y lugares de interés arqueológico, que muy pocos conocen. Todo ello en un formato personalizado y altamente especializado.